Adiós a Ennio Morricone. Sus doce mejores composiciones.

Honramos la memoria del genio italiano, director de orquesta y compositor de célebres bandas sonoras cinematográficas, rememorando algunas de sus mejores piezas.

Morricone dirigiendo su orquesta (www.enniomorricone.org).
Morricone dirigiendo su orquesta (www.enniomorricone.org).

Esta madrugada del 5 al 6 de Julio hemos recibido la triste noticia del fallecimiento del compositor y director de orquesta italiano, Ennio Morricone, Il maestro. Todos conoceremos, en mayor o menor medida, aquellas bandas sonoras inmortales de películas como "El bueno, el feo y el malo", o la melodía de la harmónica en "Hasta que llegó su hora", de Leone. Pero Morricone, si bien fue el Orfeo del spaguetti western, anduvo por diversos senderos musicales durante su carrera. A él también le debemos reconocidas bandas sonoras originales, como es el caso de "La misión", protagonizada por Robert de Niro y Jeremy Irons, o "Los intocables de Eliot Ness", dirigida por Brian de Palma. Era tal su grandeza que llegó a consegui , incluso, que películas mediocres como "Maddalena" (1971) fueran recordadas tan sólo por su pieza Chi Mai.

¿Cómo ocultarlo? Morricone ha sido siempre mi compositor de cine favorito. Si tuviera que definirlo con una sola palabra, lo tendría claro: la nostalgia, puesto que es este sentimiento de anhelo del pasado el que flota permanentemente entre sus notas. Este es el motivo por el que he decidido dedicarle un artículo con mis doce composiciones musicales preferidas (en principio, como podréis imaginar, proyecté sin mucho éxito un sintetizado top 10), entre las cuales se hallan inevitablemente algunas de las más célebres. A lo largo de este repaso, aprovecharemos para repasar algunos aspectos reseñables de la longeva y excelsa carrera del compositor. 

¡Comencemos!


Per Qualche Dollaro In Piu (1965)

Conocida en España como "La muerte tenía un precio", este spaguetti western fue el largometraje que precedió a "El bueno, el feo y el malo", así como sucedió a "Por un puñado de dólares", conformando la "trilogía del dolar" de Sergio Leone. La banda sonora de esta trilogía se convirtió en uno de los primeros trabajos reconocidos del compositor italiano, las cuales le sirvieron para impulsarle hacia sus éxitos venideros. Lo que poco gente sabe es que la alianza Morricone-Leone nació mucho antes del rodaje de las películas, puesto que eran amigos desde pequeños. ¡Bendita amistad!


Il buono, il brutto, il cattivo (1966)

¿Qué decir de esta obra maestra? El largometraje que catapultó a Leone al estrellato y, junto a él, al propio Morricone. Cuando relacionaba al compositor con la palabra nostalgia, me refería a piezas como esta.


C'era una volta il West (1968)

A finales de los años 60, el dúo Leone-Morricone se encontraba en su momento de esplendor, lo cual se vio reflejado en "Once upon a time in the West" ("Hasta que llegó su hora"), con papeles inolvidables como el de Charles Bronson, el Hombre de la Armónica, la majestuosa Claudia Cardinale o Henry Fonda como antagonista. Todo esto bajo el velo épico de la música de Morricone. Inolvidable.


Maddalena (1971)

"Maddalena" es una película que nunca he visto y dudo que vea -¡quién sabe!- pero, como adelanté en la introducción, dejó una de las piezas originales más recordadas del compositor.


Salò (1975)

No podía faltar. El magnífico trabajo de Morricone atrajo la mirada de grandes directores italianos, como fue el caso de Pasolini. "Saló" o "120 días de Sodoma" fue uno de los largometrajes más polémicos de la historia y el devenir posterior de su director, todos lo conocemos. 


Days of Heaven (1978)

Una de mis grandes favoritas. La atracción de Morricone llegó hasta ojos estadounidenses y fue contactado por Terrence Malick (quien se llevó posteriormente el premio a mejor director en Cannes) para realizar la BSO de "Days of Heaven". Penetrar en tierras americanas significó para Ennio, al fin, arrimar la mejilla a los óscars. Que, hablando de óscars, esta película se llevó a la vitrina el de mejor fotografía. ¿Morricone? Nada de nada; en su lugar se lo llevaría Giorgio Moroder en "Expreso de Medianoche". Pero esto tan sólo sería el comienzo de una travesía desértica entre diversas nominaciones. 


The thing (1982)

Para los que dicen que Morricone sólo componía westerns, ¿cuántos saben que compuso la mítica banda sonora de "La cosa"? Qué nivel de tensión... Sin embargo, lo más curioso de esta BSO, lo veremos en el tramo final del artículo. ¡Ver para creer!


Once upon a time in America (1985)

Insuperable. Podría decir que mi favorita sino fuera porque sentiría que traiciono a tantas otras. La Banda Sonora es un personaje más, y muy protagónico de hecho. En "Érase una vez en América", Leone se despide del cine a lo grande, poniendo punto y final a il duo con su compositor fetiche. ¿El óscar? Sin duda hubiera sido para Morricone... si no fuera por un error técnico: al no figurar entre los créditos su nombre, la Academia le suprimió directamente de las nominaciones. ¡Vaya por Dios! Un ejemplo de la fuerza que ejerce la música en esta película lo encontramos en este pequeño fragmento. ¡Y  tranquilos! Si no la habéis visto, la escena no es relevante entre las cuatro horas de duración -poca cosa-, pero si queréis evitar verlo; reproducid, no veáis el vídeo y disfrutad de la música.


The Mission (1986)

Una de las más recordadas. La figura del genio se fue ensalzando cada vez más, a nivel internacional, en torno a Ennio. Esta vez fue el director franco-británico Roland Joffé quien puso su confianza en él... ¡y bien que acertó! El director, al igual que Malick, triunfó también en Cannes. En cuanto a los óscars, déjà vu. La película ganó la estatuilla a mejor fotografía y... ¡sí! Morricone volvió a ser nominado... sin éxito.


The Untouchables (1987)

Épica. Los ochenta fueron una década de ascensión y grandes éxitos para Morricone, y en esta ocasión le tocó trabajar para Brian de Palma en "Los intocables de Eliot Ness". La creación de esta fabulosa BSO llevó al compositor italiano a sentarse nuevamente en la gala angelina. ¿El desenlace? ¡Ya lo conocéis! El ganador, en esta ocasión, fue el compositor japonés Sakamoto para "The last Emperor".


Cinema Paradiso (1989)

Una de sus piezas más bellas fue compuesta para "Cinema paradiso", ganadora del óscar a mejor película de habla no inglesa; una obra sobre la Italia de la posguerra, en la que el compositor volcó todo su talento al servicio del espectador.


The Hateful Eight (2016)

Damos un gran salto hasta 2016. Diez años antes, la Academia reconoce la labor de Morricone y le entrega el Óscar Honorífico, tras haber sido nominado dos ocasiones más aparte de las que mencione (En "Bugsy", muy buena BSO, y en "Malèna"). Así pues, el célebre compositor italiano recibe la ansiada estatua, en uno de esos reconocimientos en los que los académicos intentan maquillar sus "errores", probablemente pensando en que no volvería a realizar otro gran trabajo. 

Quentin Tarantino, gran apasionado de los spaguetti westerns y del propio Morricone, ficha al compositor para varias de sus películas aunque, hasta el momento, reutilizando música de alguna vieja pieza olvidada. Ejemplo de ello pueden ser "Kill Bill" o "Malditos Bartardos". En este punto, toca volver a retomar el año 2016, con el estreno de "Los odiosos ocho". ¡Qué feliz debía de estar Tarantino! No era para menos, pues el mismísimo Ennio se ocupó de realizar la Banda Sonora Original. Treinta y ocho años después de su primera nominación, il maestro volvió a sentarse una vez más en la gala de los óscars. Y entonces... ¡sorpresa! El óscar va para Ennio Morricone, en una banda sonora buenísima, pero no una de sus mejores. Y, ¿queréis saber lo mejor de todo? ¡Las notas estaban compuestas por las piezas sobrantes de "La cosa"! Cómo es la vida, ¿eh?. 

De cualquier manera, la carrera de Ennio Morricone estaba a punto de concluir y, sin lugar a dudas, con un final feliz.


Un amico

Antes de cerrar el artículo, no podía evitar incluir una última composición como bonus de las otras doce. Se trata de Un amico, la cual fue compuesta para la película "Revolver" (1973), y que fue acertadamente reutilizada por Tarantino en "Malditos Bastardos". Una maravilla.

Es obvio que dejo atrás muchísimas de sus piezas, pero cabe destacar que hay un número interminable de éstas. En su memoria, figuran aquí mis favoritas, así como otras muchas relevantes. 

Que no falte decir que, aunque a día de hoy haya fallecido il maestro, jamás morirá su nombre mientras que su bella y nostálgica música nos acompañe. Gracias por todo.

Redactado por Iván Trujillano