De lo mío a lo nuestro: un breve ensayo del Pop Art

"Pop Art mira hacia el mundo. No parece un cuadro de algo, sino que se parece a la cosa en sí misma." Roy Lichtenstein.


Al tratar la aparición de diferentes movimientos artísticos en la historia, existe una palabra alemana, perfecta en su origen aunque difícil en su traducción, que ayuda a entender el por qué y los cómos -es decir, ¿por qué apareció tal movimiento, cómo evolucionó el mismo y cómo afectó a su entorno?- Esta palabra es Zeitgeist; definiéndose como una moda intelectual que influye en una cultura de un período particular en un tiempo determinado. Dicho en otras palabras: espíritu de la época o espíritu del tiempo. En cuanto al Zeitgeist del Movimiento de Arte Pop, sin embargo, resulta casi imposible de entender sin mencionar al espíritu del tiempo de la década anterior - 1950's.

Fig. 1-3: El zeitgeist es un concepto de la filosofía alemana del siglo XVIII al XIX, que significa "espíritu de la época" o "espíritu de los tiempos". Se refiere a un agente invisible o fuerza que domina las características de una época dada en la historia del mundo. Ahora, el término se asocia principalmente con Hegel, en contraste con el uso de Hegel del "espíritu nacional" Volksgeist y el "espíritu mundial" de Weltgeist, pero su acuñación y popularización precede a Hegel, y se debe principalmente a Herder y Goethe. Aquí podemos ver tres ejemplos de una serie de Warhol dedicada a Goethe.


Fig. 4: Joan Mitchell. Sin título, 1992. Óleo sobre lienzo (díptico), 260 x 400.1 cm. Colección de la Fundación Joan Mitchell, Nueva York.
Fig. 4: Joan Mitchell. Sin título, 1992. Óleo sobre lienzo (díptico), 260 x 400.1 cm. Colección de la Fundación Joan Mitchell, Nueva York.

En los años inmediatamente posteriores a la Segunda Guerra Mundial, se observa un redescubrimiento del Expresionismo Abstracto. Los artistas parecieron responder directamente a los horrores que la guerra había hecho tan familiares: partiendo de la destrucción de las ciudades y los individuos, de la barbarie de los campos de concentración y de la masa dilatada por medio de la explosión atómica, se encontró una forma de expresión catártica en el arte, mediante el trato de la violencia y de las heridas. Sin embargo, como toda evolución natural de un movimiento socio-artístico, lo que en un principio había sido un arte imperativo de protesta, paulatinamente se había convertido en un estilo -de hecho, toda una gama de estilos- unificados meramente por el hecho de ser más o menos abstractos y expresionistas en su manejo libre y creativo y, a menudo, vehementes, violentos y explosivos en su forma o en su color. Como consecuencia, y aunque la dramaturgia pictórica rápidamente dominaría a los mensajes iniciales que habían impulsado este tipo de arte, lo que se logró -maravillosamente- fue una reconsideración y una renovación gracias a la forma, a la textura, al gesto y a la escala: una reconsideración del poder comunicativo del arte abstracto y una renovación de atención hacia el poder constructivo y expansivo de éste. 

Fig. 5: Willem de Kooning. Composición, 1955. Óleo, esmalte y carbón sobre lienzo, 201 x 175,6 cm. Museo Solomon R. Guggenheim, Nueva York.
Fig. 5: Willem de Kooning. Composición, 1955. Óleo, esmalte y carbón sobre lienzo, 201 x 175,6 cm. Museo Solomon R. Guggenheim, Nueva York.
Fig. 6: Mark Rothko. Beso, 1978. Acuarela sobre papel. 35,4 x 27,5 cm.
Fig. 6: Mark Rothko. Beso, 1978. Acuarela sobre papel. 35,4 x 27,5 cm.

El Expresionismo Abstracto también encontró sus dificultades para empaparse del afecto del público; un público mayormente traumatizado, inseguro, vacilante y desconfiado. Sin embargo, con la ayuda de un internacionalismo refrescante, después de los nacionalismos feroces de los años 30, ya en 1950 no sólo había una variedad asombrosa dentro del propio movimiento sino también algo de reacción en su contra. Con artistas tan consolidados como Jackson Pollock o Willem de Kooning, un artista más joven se encontraba en la obligación de preguntarse dos cuestiones: uno, si quería intentar superar a los maestros, o dos, y por mucho que los admirara, si tendría que embarcar hacia una dirección totalmente ajena. Estas cuestiones requerirían una decisión importante, un acto creativo y audaz de invención lo suficientemente fuerte como para ser visible no solo en un país, sino en todo el mundo; una nueva aventura que no solo tendría que demostrar que era más fresca que lo fresco, sino que también tendría que dispararse hacia y defenderse en contra de la sociedad, mediante el interés de críticos, distribuidores y fabricantes de exposiciones.

Así pues, en 1956, una obra de profunda emotividad e intuición desconcertó al público: un collage, hecho como una imagen de cartel para una exposición de Londres llamada "Esto es Mañana". El desconcierto de 'Just what is it that makes today's homes so different, so appealing?' de Richard Hamilton, no fue debido solamente a su desmesurado desagrado ni precisión, sino también por su acre mensaje: un resumen de los "valores" de la sociedad occidental moderna. Sin embargo, el impacto del desconcierto no se queda ahí, sino que chocó el hecho de que este collage criticón también fue -sorprendentemente- arte. De pronto el Expresionismo Abstracto, a menudo representado como una interpretación de un intenso individualismo y como una protesta contra toda autoridad, de repente parecía un arte escapista y egoísta.

Asimismo, tras los fuertes desarrollos económicos que comenzaron a experimentar países como el Reino Unido, Francia y los EEUU, sumado a los efectos secundarios de la psicología del Styling Estadounidense, estas sociedades adoptaron una cultura de consumo y una tendencia que a menudo se denomina "auge del consumidor de la posguerra". Por otro lado, las tendencias culturales también estaban mutando: con Elvis Presley en los EEUU y más tarde los Beatles en el Reino Unido, se dió comienzo a una gran rebelión cultural en contra de los patrones culturales tradicionales y dominantes. Así pues -¡zas!- el Zeitgeist del momento: el surgimiento de la producción en masa o cultura de masas y el allanamiento de un camino donde solo era cuestión de tiempo hasta que apareciera. Y así nació el Movimiento del Arte Pop o el Pop Art.

Fig. 7: Richard Hamilton, John McHale. Just what is it that makes today’s homes so different, so appealing?, 1956. 26 x 25 cm. Collage. Kunsthalle Tubingen.
Fig. 7: Richard Hamilton, John McHale. Just what is it that makes today’s homes so different, so appealing?, 1956. 26 x 25 cm. Collage. Kunsthalle Tubingen.

Así pues -¡zas!- el Zeitgeist del momento: el surgimiento de la producción en masa o cultura de masas y el allanamiento de un camino donde solo era cuestión de tiempo hasta que apareciera. 

Y así nació el Movimiento del Arte Pop o el Pop Art.


La palabra POP fue acuñada por primera vez en 1954, por el crítico de arte británico Lawrence Alloway, para describir un nuevo tipo de arte inspirado en la imaginería de la cultura popular. Tras eso, The Independent Group -un colectivo de artistas, arquitectos y escritores que exploraron enfoques radicales de la cultura visual contemporánea durante sus reuniones en Londres entre 1952 y 1955- se convirtieron en los precursores del Arte Pop Británico; comenzando a desdibujar las líneas entre las bellas artes y la cultura de masas. Así pues, poco a poco, artistas abordaban el tema de las formas visuales de la cultura popular con propósitos variados y mediante distintos grados de intensidad y extensión; todos reescribiendo un idioma comercial de manera subjetiva y forzada para acuñar su visión.

Fig. 8: Esta obra, Eduardo Paolozzi y el grupo independiente, es un derivado de I Was a Rich Man's Plaything y ‘The artists from the This is Tomorrow Exhibition’. Licenciado por The Cultural Me.
Fig. 8: Esta obra, Eduardo Paolozzi y el grupo independiente, es un derivado de I Was a Rich Man's Plaything y ‘The artists from the This is Tomorrow Exhibition’. Licenciado por The Cultural Me.

A menudo valorado como los padres del pop, la contribución más amplia del Grupo Independiente al pensamiento crítico y la práctica creativa sobre la cultura visual ha sido subestimada. Artistas destacados como Richard Hamilton, Eduardo Paolozzi y William Turnbull; los arquitectos Alison y Peter Smithson, James Stirling y Colin St John Wilson y los críticos Lawrence Alloway y Reyner Banham contribuyeron a los eventos grupales interdisciplinarios 

(https://independentgroup.org.uk).

Aunque el mismo contexto sociocultural y político caracterizó a las dinámicas sociales y culturales de los EEUU y Reino Unido, el surgimiento del Pop Art en estos dos países estuvo marcado por diferentes grupos artísticos y por distintos momentos cronológicos, debiéndose esta diferencia a la ruptura entre el desarrollo cultural estadounidense y la tradición europea. En cuanto al Arte Pop Estadounidense, su aparición fue un poco más tardía y los artistas se dedicaron a confrontar directamente las ideas básicas del expresionismo abstracto borrando por completo los límites entre el arte elevado y la cultura baja. Éstos fueron más agresivos y sistemáticos, con un objetivo claro: crear arte inspirado en artículos cotidianos, bienes de consumo y medios de comunicación; la mayoría asociados con el movimiento Neo-Dada, creando obras al borde, o más allá del límite, de la tierra que llamamos arte.

Fig. 9: Roy Lichtenstein. Explosion, 1965–6. Tate, London.
Fig. 9: Roy Lichtenstein. Explosion, 1965–6. Tate, London.
Fig. 10: Roy Lichtenstein. Mujer en baño, 1963. Óleo y Magna sobre lienzo. 173,3 x 173,3 cm. Museo Nacional Thyssen-Bornemisza, Madrid.
Fig. 10: Roy Lichtenstein. Mujer en baño, 1963. Óleo y Magna sobre lienzo. 173,3 x 173,3 cm. Museo Nacional Thyssen-Bornemisza, Madrid.

Poco después de su aparición, el Pop Art se hizo muy popular y uno de los principales movimientos artísticos de la época, llevando a cabo las primeras exposiciones durante los primeros años de la década de 1960. Basta con decir que en dicha década Martha Jackson presentó sus legendarias instalaciones, montajes y galeria (New Media - New Forms, 1960; Environments, Situations, Spaces, 1961), o que Warhol celebró su primera exposición individual en la Galería Ferus de Irving Blum, Los Ángeles, donde mostró sus 32 pinturas de latas de sopa de Campbell (1962).

"Todo es hermoso. Pop es todo" dice Warhol, mientras describe perfectamente el fuerte compromiso de los artistas pop con los conceptos básicos del movimiento, quienes parecían a primera vista celebrar las maravillas del consumismo, la producción en masa y la glamorosa imagen promocional de la publicidad; pero quienes dan lugar al término POP por su empleo de fuentes comerciales modernas, lo cual fue sin duda lo que inicialmente llamaba la atención.

 Fig. 15: Andy Warhol. Campbell's Soup Cans, 1962. MOMA.
Fig. 15: Andy Warhol. Campbell's Soup Cans, 1962. MOMA.

La sopa de Warhol puede imitar y quizás celebrar al mundo del supermercado, las tiras de cómic monumentalizadas de Lichtenstein al mundo de la ficción de Low-Brow; el Gift Wrap de Richard Smith al mundo de la publicidad de cigarrillos lujosa, etc.; y donde muchos se quejaron de que el arte se había hundido para identificarse como una basura generadora de dinero, otros pensaban que era cosa de niños desprovista de peso artístico, pero un acompañante adecuado para la música pop que de repente se había convertido en un negocio internacional. No obstante, los artistas respondían que su arte comercial era el producto tanto de profesionales talentosos así como del dinero, fruto del ambiente animado y convincente de la cultura pop de la década. Mejor esto, dijeron, que el antiguo arte de buscar tu alma en un estudio cerrado.

El Pop no solo trajo de vuelta la pintura figurativa de una manera animada, sino que también se prestaba a la narrativa y el humor, sin mejor ejemplo que David Hockney; alcanzando su punto álgido a mediados de la década de 1960 y influyendo en los artistas de las últimas décadas. Dicho esto, durante la década de 1970, cuando el mundo del arte cambió su enfoque de objetos de arte a instalaciones, performances y otras formas de arte menos tangibles, el Pop perdió algo de su credibilidad; volviendo a ser favorable y brindando nuevas temáticas con la reactivación de la pintura a finales de los años setenta y principios de los ochenta. Como legado directo, el Neo-Pop surgió a finales de la década de 1980 con artistas destacados como Jeff Koons.

Sobre todo, el Arte Pop reabrió todo tipo de preguntas sobre qué arte hacer, a quién debería apelar, qué tipo de mensajes podría llevar y qué respuestas podría ofrecer. La nueva generación demostró estar dispuesta a aventurarse fuera del estudio y a participar en actividades que los acercaran al público en general. Presentaron Happenings, hicieron películas, se involucraron en teatro, etc., demostrando que los artistas y sus actividades rara vez habían sido más públicos. Dicho esto, sus actitudes hacia el mundo han sido ambiguas; ciertamente han creado imágenes asombrosas y divertidas de encontrar en las pulidas salas blancas de museos del arte, pero, ¿cómo podemos estar seguros de que están hechas en honor a los objetos que retratan, y no en burla de nuestra dependencia de ellas?



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