"El dolor", "Mindfulness" y "Perdidas las oscuras aves...".    La poesía de ConradQuevedo.

El autor con pseudónimo ConradQuevedo; escritor de ensayos, relatos y poesía, nos brinda tres de sus poemas.

«Paisaje azul» (1949), Chagall.
«Paisaje azul» (1949), Chagall.

"El dolor"


El dolor recorre lentamente las habitaciones

empaquetando fiestas y allanando besos;

extiende la factura del día muerto boca abajo.


El dolor atraviesa paredes y corre feliz,

amamanta insomnio o ardores en el esófago.

Pone en fila noches congeladas andando

en cuclillas.

Cierra en la nevera la piel y los dedos

depositarios de tu amor.


El dolor adormece y cambia hábitos por trampas,

taladra heridas en hospitales fluorescentes, atestándolos.

El formol refluye desde el vientre por los muslos

sumiendo con gotas huérfanas las gargantas que cantaban.


La espera sin sueño maniatando comisuras

como una tuerca estrecha engrasada con sangre.

La marea pétrea del nervio que recorre el estómago

y corazón saturado de listas.

El dolor es el verdugo y la razón del desgraciado

abrazándose en un amago lleno de fuego .



"Mindfulness"


Inflamemos cada yo,

y cada tú.

Sin recordar conflictos anteriores,

sin arrasar con pasados el futuro.

Desvirtuemos cada momento sin líneas de tiempo.

Destruyámonos si somos egoístas

y preparémonos para una batalla interior.

Para nadar en ese mar de la mente,

donde salgamos limpios de todos los pensamientos.



"Perdidas las oscuras aves..."

(Sin título)


Perdidas las oscuras aves con olor salvaje,

aquellos que remontan el precipicio de cada día,

creen haber perdido la facultad de dejarse querer.

Tú, y yo , en cambio avanzamos

entre rescoldos de pérdida, vacío, consternación,

reinventando azarosamente instantes

para una imaginación cansada.

Humildes tributos al reloj omnipresente

en que nos convertimos.

Nos vamos fundiendo hasta ver la luz,

en este otoño de gran producción de ataúdes

para el invierno que espera.

Llamará el invitado a cada puerta como el cólera,

envuelto en gasas y con la boca tapada,

y se llevará las vidas, sin más preguntas,

se reirá de nuestros regalos y necesidades.


Que me resta decir mientras espero

llenos de vapor los ojos

por la máscara y la mascarilla.

Escribiría con un elegante dictado

menos avaro con los logros y los brillos,

aquel que dejan los espíritus más mudos.


Lo entendí hace mucho,

la literatura se compone de las hebras de luz

que tú, y yo, tocamos mientras andamos

dejando caer cogidos de la mano, las hojas del otoño.


ConradQuevedo


Sobre el autor


Soy poeta y escritor de relatos, pero mi premio literario más importante me lo dio Miguel Delibes en su último año a una obra de teatro, sigo pensando que era un entretenimiento. Fundé y dirigí dos revistas de Filosofía y Literatura financiadas por la Universidad. Estudioso de la historia, el arte y la filosofía, en cambio me titulé en Economía de Empresa, y me gano la vida en el mundo financiero. 

Aunque me diseñé mi propio master e investigación basado en la herramienta de los Modelos Humanos, para estudiar Filosofía, estética, economía, la globalización, conociendo la verdadera filosofía, terminé entrando en lo más duro del núcleo duro del sistema, basado en mercados y objetivos de beneficios.



Editado por Iván T.