La poesía de Alfonso Javier Fernández: cuatro poemas seleccionados y el poemario Junto a la hoguera

El autor Alfonso Javier Fernández De Gea nos presenta una selección de cuatro poemas: "El hilo de España", "Viviría a estas horas", "Escribo poemas con sangre" y "El amor de los sentidos, la cuarta palabra"; además de su poemario Junto a la hoguera

'The red stairway', Ben Shahn. 1944.
'The red stairway', Ben Shahn. 1944.

"Dicen que mi patria es

un fusil y una bandera

mi patria son mis hermanos

que están labrando la tierra."

"El hilo de España"

Un hilo invisible se teje

con la sangre de España.

Un hilo finísimo,
hilado entre las sombras
por mariposas violetas
y manos arrugadas.

Mientras algunos se llenan
la boca con su nombre,
el hilo de España se tensa
y se remueve en su agonía,
buscando que su sangre
riegue el campo de palomas y frutas.

Y así va haciéndose fuerte
en los barrios más pobres,
donde comparten las sobras
los que nunca tuvieron.

El hilo solidario de España vibra rojo,
alimentando, sanando y despertando
corazones azules,
vientres como pozos infinitos,
lagunas que dieron vida al mundo.

Repaso su historia entre mis manos
y veo manadas de leones
rugiendo entre las fibras del gran hilo,
veo el pacto tácito de un pueblo
y la discordia de algunas hienas viejas.

Un hilo invisible se teje
con la sangre de España.
Mucho tiempo lleva ya en nosotros,
rugiendo en nuestro vientre,
viviendo en nuestro pecho amoroso.

El hilo solidario de España,
cada mañana,
se pone en marcha y despierta
cada rincón del corazón
de un pueblo vivo.


"Viviría a estas horas"

Viviría a estas horas,
al abrigo de las horas
que me quitan el sueño

(aunque la noche esté callada
mi corazón está despierto)

y me dejan desnudo
mientras tomo el aire en la terraza.

Me bajaría desnudo a la calle,
con los dos pies descalzos
recorrería del pueblo
cada calle que quisiera,
cerrando a veces los ojos,
eligiendo por designios
de hados imaginarios
nuevos caminos posibles.

Aullaría en la noche,
alejado del sudor pringoso
y de las cuatro paredes
que atrapan el calor y los mosquitos.

Pero hay algo que me para,
como si el miedo tuviera
los ojos en todas partes.

Algo como la noche,
que la luna está apagada
o el alquitrán de mis venas
me tiene comidos los sueños.

Algo sucio como las preguntas
que sin tener respuesta
apuntarán afiladas sus armas
al centro de mi cabeza.

No sé, algo pequeño,
como unas llaves de acero,
como un vaso lleno de agua,
la luz de todas las casas,
la carne de todo mi cuerpo.

Algo minúsculo incluso,
el miedo a encontrarse uno mismo
paseando sin destino
desnudo por las calles del pueblo.

Será que el miedo me deja
a veces dormir, y el sueño
cómplice de arrancarme
cada noche mis deseos
me lleva al siguiente día
y a sus horas calientes
y al sofá y a la pantalla.

Viviría a estas horas,
al abrigo de las horas
que me quitan el sueño
pero vuelve el silencio
y un miedo íntimo y grande,
en la noche, otra vez, duermo.


'Peter and the wolf', Ben Shahn, 1940's.
'Peter and the wolf', Ben Shahn, 1940's.

"Escribo poemas con sangre"

Escribo poemas con sangre
porque escribo sobre los hombres
sin dientes,
sobre mujeres atrapadas
en fronteras de violaciones silenciadas,
sobre un planeta al que matamos
con plásticos y armas nucleares.

Escribo en este papel
porque parece importante
que la historia se lea
para que permanezca viva.

Escribo la presión del trabajo,
los pisos vacíos, la gente en la calle...
Escribo soldados con armas
que matan a niños.
Escribo el lenguaje perdido,
la memoria herida de los nombres de pájaros,
de las flores del campo,
del ruido del bosque...

Escribo las personas olvidadas
que devuelven la vida a tierras yermas,
que reúnen el coraje de un grupo de okupas.
Escribo la música que tocan sus guitarras,
hogueras que ascienden
a una libertad humana.

Escribo que el mundo se merece un poema,
las madres que guardan el pan de mañana,
los hijos que quedan, los abrazos que faltan.

Escribo protesta por si alguien me escucha,
escribo protesta por si alguien se cansa,
por si nos cansamos todos
y formamos un océano
de cambio, bienestar, empatía y futuro.


"El amor de los sentidos, la cuarta palabra"

Hay veces que te enamoras un momento. Hay veces que dura 10 segundos, mientras esa
persona hace algo imposible; 10 segundos que te gustaría guardar para siempre en la
cartera del tiempo.

Hay besos que deberían darse una sola vez, para probar el tacto de un amor de 10
segundos. Y luego olvidar, porque es imposible, porque esos 10 segundos pasaron y llega
la ola del futuro y los rompe contra la arena de la eternidad.

Hay amores que matan una sola noche y que se quedan escondidos toda una vida. Hay
quien guarda unos ojos, un cabello, unas manos... Hay quien, en el vértice de la
memoria, se empeña por rescatar cada detalle de un encuentro fortuito, casi
clandestino, con un amor que pasaba por la vida.

Hay quien prefiere no darse cuenta nunca. Yo siempre me pregunto qué hubiera
pasado. Sueño entonces con un amor como un ruiseñor asustado, ligero y frágil entre
las ramas del ciprés.

A ese yo lo llamo el amor de los sentidos. Me enamoran las personas que, aunque sea
por un momento, me invaden los 5 sentidos y completan el sexto con su entera
presencia. Me enamoran esas personas que cantan y llenan la atmósfera de sonido, esas
que leen apasionadamente una obra de teatro y lo transmiten, esas que gesticulan la
ilusión de descubrir Rayuela, esas que desbordan con su aura en Ítaca.

Aunque mi amor dure apenas un instante, sé que la vida no podrá arañarme ni uno solo
de esos segundos. Los guardaré como un secreto en lo profundo de mi intimidad, esos
amores pequeños que me hacen soñar a cada instante y que renuevan mi vida, como
pequeños fragmentos de una palabra más grande. Ítaca es el sentir de este amor. Ítaca
es la cuarta palabra.


'Father and child', Ben Shahn, 1946.
'Father and child', Ben Shahn, 1946.

BIOGRAFÍA POÉTICA

Alfonso Javier Fernández de Gea, 1998, Cehegín (Murcia).

Empecé a escribir en una época importante de la vida de cualquier persona: la adolescenciaAl principio me lo tomé como un juego, nada serio. Eso ha influido fuertemente en mi porque entiendo que la poesía es un espacio en el que juego, expreso y siento; un espacio en el que puedo interpelar al otro, pero no tengo la necesidad de que me lea o me escuche. Los primeros poemas fueron malos, muy malos, pero me enganché; seguí escribiendo sin parar y así hasta ahora: han pasado seis años y he publicado tres libros.

La historia del primero de mis libros constata mi desobediencia hacia el mundo editorial, del que no sabía nada en un principio. Tras publicar 'Versos de Cafeína', descubrí los entresijos de este mundo muchas veces manchado por personas en busca de éxito en muchas de las formas en las que se presenta. Por ello, publiqué el segundo libro 'Cuando grita el alma' y el tercero 'Junto a la Hoguera' en formato PDF y totalmente gratuito para aquellas personas que lo quisieran sin rechazar alguna vez a cambio una cerveza o una charla de poesía, y todas las veces, agradecimientos puros. Esta es una forma de publicación que sigue en pie y a día de hoy sigo mandando el PDF de los libros vía mail.

Durante mi evolución poética he desarrollado mi poesía desde el silencio, pasando por el grito hasta llegar a la palabra. Al leer 'Poema doble del Lago Edén Mills' (Federico García Lorca) me sentí completamente identificado con el poeta granadino y establecí completamente un espacio en el que encuentro mi forma de escribir la poesía. También, en este tiempo, he desarrollado una clara tendencia social, ideológica e incluso se podría decir que política en un intento de poesía comprometida o por lo menos, poesía consciente; sin olvidar las vertientes del amor, el dolor, la muerte, la amistad...

Por otro lado, he desarrollado mi actividad poética en diferentes actos y espacios. A destacar, el micro libre de la cafetería Ítaca, en el que verdaderamente me he formado como poeta y como persona y he tenido la suerte de formar parte de un grupo de personas comprometidas con la cultura y su entorno social, algo imprescindible para seguir desarrollando todo lo que escribo. He de decir, y deben perdonar mi insistencia, que este espacio es imprescindible para el desarrollo de la vida cultural en Murcia, pues dan una oportunidad de mostrar nuestro arte ante decenas de ojos atentos sin que tengamos que haber publicado 5 libros en editoriales de prestigio. Otros espacios en los que he participado han sido los eventos realizados por el ahora denominado 'Colectivo Versos y Alquimia' de Cehegín y que tenían el nombre de 'Callejeando por Cehegín', gracias ellos tuve la oportunidad de publicar 3 poemas en la antología 'Miradas desde la experiencia'.

En la actualidad estoy trabajando en la confección de mi próximo libro que ya tiene título 'El canto del Quetzal'. He empezado a escribir narrativa poética y a hacer una primera exploración en la conjunción de estos dos mundos.

Mis referentes en la poesía van desde García Lorca y Miguel Hernández, junto con Gloria Fuertes, hasta la poesía de Kavafis y Wislawa Zymborska. Cito con gran pasión 'Alfabeto', 'Poeta en Nueva York', al poeta José Daniel Martínez ('Los Lagos de Norteamérica') , 'La célula de oro' y 'Platero y tu' por ser espacios poéticos que han marcado mucho mi forma de entender la poesía.


- Alfonso Javier Fernández De Gea




Editado por Isabella S. Casto.