LYGIA CLARK: Del lienzo al arte vivo (Neoconcretismo).

Historiadora del Arte, Aída Aguilera, nos brinda una visión más cercana sobre la artista Lygia Clark, figura clave del panorama artístico del siglo XX.

Lygia Clark en su estudio, Río de Janeiro, c. 1950
Lygia Clark en su estudio, Río de Janeiro, c. 1950

La historia del arte actual tiene por delante un gran trabajo por hacer, y es que son muchas las artistas que no fueron expuestas como merecían. Entre ellas encontramos grandes trabajos, reflexiones, novedades y transformaciones artísticas que todavía no aparecen como grandes referencias. Es de esa forma como me atrevo a exponer el trabajo de una pionera del arte, además de ser una artista clave para el panorama artístico del pasado siglo XX.


Arte como forma de vida

Lygia Pimentel Lins nació en Belo Horizonte, Minas Gerais (Brasil) en 1920, fue una de tantas mujeres que contrajo el apellido de su marido, Aluízo Clark Ribeiro, ingeniero con el que se casó muy joven, tuvo tres hijos y se divorció en 1953. Es así como pasó a ser conocida como Lygia Clark, algo que no le supuso gran dificultad para triunfar en el mundo del arte, pues la vida doméstica impuesta a las mujeres del momento se vio para ella rota por éste, al que denominó como "vida y salvación".


Un buen comienzo

El violonchelista, 1951. Óleo sobre lienzo.
El violonchelista, 1951. Óleo sobre lienzo.

Lygia Clark desde muy pequeña ya denotaba cierta sensibilidad hacia nociones artísticas y su carácter libre, independiente y anárquico le hizo centrarse en ello. Tomó una formación artística de carácter informal con figuras como Roberto Burle Marx y Zélia Ferreira, influyendo éstos en sus primeras creaciones.

En 1950 viajó hasta París para estudiar con grandes figuras del panorama artístico como Isaac Dobrinsky, Fernand Léger y Árpád Szènes. Esto le hizo a la artista formar parte de importantes círculos culturales cuando tomó su vuelta a Brasil.

El principio de la dedicación artística de Lygia Clark comienza sumergida en la abstracción geométrica. Es así como, su primera exposición es celebrada en 1952 en el Institut Endoplastique de París, con el título L. Clark-Ribeiro. Aquí se hacen ver sus primeros estudios de abstracción, formas constructivas y bidimensionales.

Más tarde, cuando regresa a Brasil, expone en solitario en el Ministerio de Educación de Río de Janeiro bajo el título Lygia Clark 1950-1952. De esta forma, nuestra artista empieza a conformar una carrera artística sustancial, participando en importantes exposiciones y uniéndose al Grupo Frente junto con artistas como Aluísio Carvão, Hélio Oiticica o Lygia Pape. En este momento, la abstracción geométrica estaba muy presente en la obra de Lygia Clark, por lo que sus creaciones se mostraban llenas de formas geométricas y colores vivos, destacándose así la influencia de Piet Mondrian.

Escaladas, 1951.
Escaladas, 1951.
Composición, 1953. Óleo sobre lienzo.
Composición, 1953. Óleo sobre lienzo.

Romper para modular

Una vez abierta la puerta, a finales de los años 50, participó en exposiciones de gran relevancia como el Salão Nacional de Arte Moderna (1956 y 1957), la primera Exposição Nacional de Arte Concreta (1957) y la Bienal de São Paulo (1957).

En esta etapa, se decantará por obras de base monocromática sobre planos en positivo y negativo. A través de estas grandes composiciones se hace ver una nueva característica geométrica en su producción artística con formas multidimensionales.

De esta manera, dará el primer paso para surcar hacia el Neoconcretismo.

"Me siento sin categoría ¿Dónde está mi lugar en el mundo? Me horroriza ser un catalizador para mis propuestas. Quiero que la gente viva y proyecte su propio mito independiente de mí".

Superficie modulada nº 20, 1956. Pintura industrial sobre madera
Superficie modulada nº 20, 1956. Pintura industrial sobre madera
Plano en superficie modulada nº 5, 1957.
Plano en superficie modulada nº 5, 1957.
Contra relieve, 1959. Pintura industrial sobre madera.
Contra relieve, 1959. Pintura industrial sobre madera.

NEOCONCRETISMO: La teoría del no-objetivo

El pronunciamiento neoconcreto se debe a un grupo de artistas que se opusieron al arte concreto marcado por las formas abstractas, para pasar a lo somático y al espectador partícipe, marcando de este modo el panorama artístico brasileño de mediados de los años 50.

Esto viene señalado por antecedentes tan claros en el arte contemporáneo como fue la Segunda Guerra Mundial, que tuvo lugar entre 1939 y 1945. La posición tomada por parte de algunos países latinoamericanos durante el conflicto bélico influyó en sus estados político, económico y social, y, por tanto, en su desarrollo cultural y artístico.

Por ejemplo, la ciudad de São Paulo, en Brasil, se mostró esencial para el gran progreso que vivía el país donde se dieron iniciativas dirigidas a la modernización, como la construcción de Brasilia por parte del arquitecto Oscar Niemeyer, o la Bienal de São Paulo donde la abstracción fue el lenguaje por excelencia y donde el arte concreto se manifestaba en forma de progreso científico y tecnológico.

No obstante, el Neoconcretismo se basó en la fenomenología de la percepción desarrollada por el filósofo francés Merleau-Ponty, asegurando que la apreciación humana es un conjunto orgánico en el que participan todos los sentidos.

Su manifiesto fue encabezado por Ferreira Gullar el 22 de marzo de 1959 y seguido por importantes figuras del arte como Franz Weissmann, Amilcar de Castro, Lygia Pape, Reynaldo Jardim, Theon Spanudis y Gullar y, por supuesto, Lygia Clark, proclamándose junto a éstos fundadora del movimiento.


Manifiesto Neoconcreto, 1959
Manifiesto Neoconcreto, 1959

Por tanto, todo esto abarcaría la actividad artística de los años 60 y 70 brasileños, tomando la obra de arte como un conjunto entre subjetividad y formas, manteniendo un contacto natural con el público y, a su vez, abriendo las puertas a un tipo de arte más social.

Lygia Pape. Ballet neoconcreto número 1, 1859.
Lygia Pape. Ballet neoconcreto número 1, 1859.
Amilcar de castro. Sin título.
Amilcar de castro. Sin título.

La importancia de los sentidos

A principios de 1960, Lygia Clark empieza a componer obras tridimensionales donde el espectador se convierte en parte de la obra creando tantas como se pudiera, siendo la integración de los sentidos necesaria para dejar atrás lo meramente visual. Todo esto aparece reflejado en su reconocida serie Bichos de 1960-64, la cual trataba de unas esculturas plegables realizadas a partir de láminas de aluminio con bisagras, integrando las formas geométricas y, así pues, destinadas a tentar la manipulación por parte del espectador.

Es así como, la obra artística pasa a ser una forma de transmitir emociones, sensaciones e interpretaciones, pues Lygia comentaba: 

"Yo le daba el nombre de «bichos», pues su carácter era fundamentalmente orgánico... Además, la bisagra de ensamblaje entre los planos, me recordaba a una espina dorsal".

Lygia Clark, 1960
Lygia Clark, 1960
Bichos, 1960-64
Bichos, 1960-64
Espectadores manipulando los bichos de Lygia Clark
Espectadores manipulando los bichos de Lygia Clark
Bicho contrario, 1964
Bicho contrario, 1964

El carácter innovador de las esculturas, así como la novedad a la hora de interpretarlas, dieron lugar a ser premiadas en la VI Bienal de São Paulo de 1961.

Y es que el estudio que Clark hace sobre las formas es fundamental a lo largo de su obra, creando un lenguaje muy marcado y a la vez un sello artístico. Quizás su obra más destacada sea esta serie de esculturas, pero Clark se sumergirá intensamente en lo experimental dando paso a meras performances.

Esto ocurre, sobre todo, tras mantener varias lecciones en el Instituto Nacional de Educación de Sordos; aquí comenzó a realizar obras multisensoriales dejando atrás el sumergido racionalismo neoconcreto, para entrar en una fase de su carrera más espontánea. En 1964 comenzó a crear objetos suaves con prendas para ser utilizados por los espectadores que hacían el papel de participantes. De esa forma, comienza a tener su trabajo un gran eco internacional, hecho que propiciará la impartición de clases en varias partes del mundo, dotadas de amplias experiencias colectivas utilizando los sentidos como vía artística y de expresión.


Lygia Clark en la hechura caminando (Walking), 1963.
Lygia Clark en la hechura caminando (Walking), 1963.

En 1966, Lygia Clark sufre un accidente de automóvil rompiéndose la muñeca. A pesar del delicado momento, este será clave para crear su primer objeto sensorial titulado Pedra e ar. La obra estaba compuesta por una bolsa llena de aire y una piedra encima, teniendo como objetivo estimar la respiración y dando lugar a una relación entre cuerpo y mente. Esta serie de objetos sensoriales serán cruciales de cara al concepto de rehabilitación, muy presente en la obra de Clark en estos últimos años. 

Tras su estancia en París, en 1970, se muestra muy influenciada por el psicoanálisis de Pierre Fédida, abrazando la idea de arte como terapia. Por tanto, aún más, seguirá centrando su atención en crear ambientes que incentivan percepciones a través de objetos como gafas, escafandras, guantes, sacos, telas o plásticos, con los que los espectadores, a través de los sentidos, puedan crear obras nuevas. Ella misma decía que:

"La idea de estos "experimentos colectivos" consiste en "abolir el objeto" y "convertir a la persona, célula de una arquitectura biológica constituida por su propio cuerpo, en objeto de su propia sensación".

Lygia Clark
Lygia Clark
Pedra e ar, 1966.
Pedra e ar, 1966.
Canibalismo, 1973.
Canibalismo, 1973.
Baba antropológica, 1973.
Baba antropológica, 1973.

De vuelta a Brasil, en 1977, Clark se sigue dedicando a estos objetos sensoriales a través de los cuales analizaba los recursos terapéuticos inmersos en el arte apoyándose en el psicoanálisis. Lygia empleaba objetos como herramientas de comunicación interpersonal y de autoconocimiento, y, como medio para explorar los límites del cuerpo y la psiquis.

Sus últimos años los dedicó a este tipo de terapia, falleciendo en Río de Janeiro en 1988, a los 88 años.


Gran influencia y repercusión

Si hay que describir la obra de Lygia Clark en tres palabras, emplearíamos: pionera, experimental y terapéutica. Así es como aparece recogida en las publicaciones dedicadas a su figura y en las instituciones museísticas que acogen o han acogido su obra.

La transgresión del arte se ve reflejada en la obra de Lygia Clark desde el primer momento de su carrera. Desde ir más allá de los límites en la pintura, incorporando en ella el concepto de experimental; pasando por la variación de las formas involucradas en esculturas; hasta trascender en el mundo de las performances. Es así como su legado influye a muchos otros artistas que destinan su obra a la relación arte-cuerpo y las performances. Sobretodo artistas pertenecientes al panorama artístico latinoamericano, como es el caso de Ana Mendieta, Márcia X, Ernesto Neto o Artur Barrio, entre muchos otros.

Su obra se vio muy implicada en distintas partes del mundo, siendo expuesta y admirada hasta nuestros días. Ya encontrábamos su producción artística recogida a través de exposiciones en museos como el MoMA de Nueva York en 2014 bajo el título Lygia Clark: una retrospectiva o en la Alison Jacques Gallery de Londres en 2010 con la exposición Lygia Clark: Estudos e Maquete.

Actualmente encontramos la obra de Lygia en el Museo Guggenheim de Bilbao con el título Lygia Clark. La pintura como espacio experimental, 1948-1958, la cual estará permanente hasta el 25 de octubre de 2020; también el Museo Nacional Reina Sofía alberga en su colección los bichos Desfolhado, Máquina y Monumento a todas as situaçóes.

De esta forma, es imposible poner punto y final a esta artista, figura clave para el arte contemporáneo. Y es que artistas como Lygia son irrepetibles, tanto por su actitud como por su creatividad, hecho que la mantiene viva en el tiempo.



Webgrafía

  • https://www.guggenheim-bilbao.eus/exposiciones/lygia-clark-la-pintura-como-campo-experimental-1948-1958

  • https://www.museoreinasofia.es/

  • https://revistaestilo.org/2020/05/04/el-espacio-experimental-de-lygia-clark/

  • https://sietedeungolpe.es/lygia-clark-museo-guggenheim-bilbao/#more-10683

  • https://www.moma.org/audio/playlist/181/2425

  • https://mujeresbacanas.com/pieza-fundamental-del-arte-contemporaneo

  • https://dialogosdelibro.es/mujeres-en-el-arte/lygia-clark-el-arte-como-terapia-y-liberacion-4341/

  • https://clavesdelartelatinoamericano.wordpress.com/2014/04/26/obras-legitimadas-lygia-clark/

  • https://www.laizquierdadiario.cl/Neoconcretismo-brasileno-busqueda-de-la-experiencia-artistica-como-praxis-vital

  • https://arteypensamientocontemporaneo.wordpress.com/2016/10/22/ferreira-gullar-et-al-manifiesto-neo-concreto/


Editado por Iván Trujillano