Reflexión filosófica de la película 'Parásitos'.[ALERTA: SPOILERS].

Hoy Irene Zingara nos ofrece una reflexión filosófica sobre la película Parásitos
Eso sí, con alguna que otra Spoiler. ¡Avisados quedáis!


Parásitos es una película surcoreana de drama, suspense y humor negro del año 2019, dirigida por Bong Joon-ho y protagonizada por Song Kang-ho, Lee Sun-kyun, Cho Yeo-jeong, Choi Woo-shik y Park So-dam.

La película comienza con algunas escenas de la familia Kim, los cuales viven en un semisótano, y saltan a la vista sus dificultades económicas y situación de precariedad. La familia está compuesta por los progenitores y una hija y un hijo jóvenes. Un amigo del hijo llega a la casa con una piedra de un erudito importante que se supone les traerá fortuna a la casa. El amigo le propone al chico que se haga pasar por un universitario para dar clases a una chica, hija de una familia MUY rica: los Park, y aquí empieza la trama

De este momento me resultó llamativo el hecho de que al llegar a la casa de los Park, le asignan un nombre americano al chico, y en sucesivas ocasiones hacen referencia a lo americano como sinónimo de superioridad, de lo cool, lo aceptado socialmente... 

Una vez que Ki-woo (el hijo de la familia Kim) es contratado, el resto de los Kim se hacen pasar sucesivamente por trabajadores sofisticados y calificados, no relacionados entre sí, y se integran en la vida de los Park: la hija se hace pasar por una terapeuta de arte y es contratada para enseñar al hijo menor, el padre es contratado como chofer y la madre como ama de casa. Todo esto lo consiguen con una agilidad espectacular, actuando y ideando planes súper ingeniosos.

La hija, como he dicho antes fue contratada como terapeuta de arte, porque el hijo pequeño de los Park (la familia adinerada) supuestamente había sufrido un trauma y necesitaba superarlo. Aquí se ve claramente las diferencias que hay respecto a las dificultades cognitivas, traumas y enfermedades mentales en relación con las clases sociales: un niño el cual tenía todo lo que necesitaba y muchísimo más necesitaba terapia para superar lo que la madre había autodiagnosticado como "trauma", mientras los Kim no podían preocuparse por ningún tipo de trauma porque directamente no tenían para comer. Con esto no quiero criticar la conciencia emocional y el especial cuidado que ponía la señoría Park en el bienestar psicológico y los valores de su hijo, sino remarcar que todo esto sin una conciencia social y de clase puede llegar a ser muy tóxico y egocéntrico. 

Cuando los Park se van de campamento, los Kim ocupan la mansión, deleitándose con sus lujos. Antes de seguir me gustaría parar para contemplar la afición que tiene el pequeño de la familia Park hacia las tribus nativas de América, debido a que su profesor de los Boy Scout le había hablado de ello... es algo muy común el romantizar y exotizar las costumbres de unas personas que fueron masacradas a sangre fría con las banderas de los mismos valores que ahora sustentan nuestra enferma sociedad. 

Aquí tienen una conversación muy interesante, piensan en como se las han amañado para conseguir esos trabajos y en cómo estarán las personas que han perdido los puestos que ahora ellos ocupan. Hay un momento de la conversación en el que la madre de de la familia Kim los compara a ellos con las cucarachas que vivían en su vieja casa... disfrutan de ella cuando no hay nadie y cuando encienden las luces PUMM desaparecen a esconderse con miedo y son incluso fumigadas. 

La señora Kim también habla en este momento de la "bondad" y el buen carácter de la señora Park, tan refinada y correcta y asume que ella en su posición, con tanto dinero, con todos esos privilegios, también sería así. 

Y ahí se encuentra toda la familia mirando a través de los cristales de la mansión -casi la misma escena que cuando miraban a través de los cristales de su viejo semisótano mientras un borracho meaba en su ventana-... 

Esa noche, la antigua ama de llaves, regresa, alegando que dejó algo en el sótano. Ella abre un búnker secreto, revelando que su esposo ha vivido allí durante años para esconderse de sus deudas. En este momento se ve como el hombre se encuentra ahí en condiciones infrahumanas, encerrado, sin ver la luz del sol y alabando al dueño de la casa, al señor Park por ofrecerle ese refugio, aunque el señor Park ni sepa de su existencia y si lo supiera, llamaría a la policía para echarlo. 

La antigua ama de llaves le ruega a la señora Kim que guarde su secreto, pero cuando los Kims son descubiertos y Moon-gwang (la antigua ama de llaves) se da cuenta que son una familia y amenaza con exponer su estafa enviando un video al celular de los Park, lleva a los Kim a ser sus rehenes hasta que tienen una pelea. 

Me gustaría hacer hincapié en algo, antes de que la madre de los Kim fuese descubierta quería llamar a la policía y contar que había un hombre en el sótano, y la señora Moon- gwang suplicaba, y cuando se cambiaron los papeles y la señora Moon-gwang (antigua ama de llaves) y su marido saben arruinarles el negocio a los Kim también comienzan a reírse de ellos. 

Los Park llaman a la señora Kim (nueva ama de llaves y la cual estaba "cuidando de la casa" mientras su ausencia) avisando de que llegan a casa inesperadamente en 10 min. Los Kim arreglan toda la casa, esconden a Moon-gwang y su marido en el sótano y se esconden ellos también. Durante todo esto la señora Kim tira por las escaleras del sótano a Moon-gwang produciéndole una gran contusión, y corriendo prepara los fideos para el pequeño de los Park. Esta escena es muy importante, debido a que el golpe en la cabeza a la señora Moon-gwang, le producirá posteriormente la muerte, pero en ese momento las mayores prisas y tensión son para que la familia Park llegue a casa, no encuentre nada fuera de lugar que altere sus estupendas vidas y el pequeño pueda tomarse sus fideos, que finalmente ni se los acaba tomando. En este momento la Sra. Park le cuenta a la señora Kim que su hijo estaba traumatizado años antes por un incidente en su cumpleaños, al ver emerger un "fantasma" del sótano: Geun-sae (el marido de Moon-gwang). 

Los otros tres Kim se esconden debajo de una mesa y finalmente pueden salir de la casa sin ser vistos, pero encuentran su departamento inundado por las aguas residuales impulsadas por la lluvia, y tienen que dormir en un gimnasio local, junto con cientos de personas afectadas por el diluvio. Durante esto, Da-song (el pequeño de los Park) descubre un mensaje de ayuda del marido de Moon-gwang en código morse mandado a través de una bombilla. 

Al día siguiente los hijos de la familia Kim tienen que asistir a la fiesta de cumpleaños de Da Song (fiesta de cumpleaños para superar su trauma) y el padre Kim tiene que trabajar como chófer y -comprando toda la comida para la fiesta mientras que una mujer muere en el sótano, un hombre atado en el sótano ve como se muere su mujer y la familia Kim tiene su casa inundada- lo más importante es que todo salga perfecto en el cumpleaños. 

Los Kim no paran de pensar en la pareja del sótano. Hay una escena muy interesante donde el hijo de los Kim se acuerda de su amigo universitario que le llevó al principio de la película a esta familia y dice "¿qué haría él en esta situación?", y su hermana le contesta rápida y enfurecidamente "él nunca estaría en esta situación" y así es... muchas de las situaciones de agobio y desesperación son, en esta sociedad, solo para los más desfavorecidosFinalmente, el hijo de los Kim baja a verlos pero es golpeado por el hombre que vivía en el sótano con la piedra que le había regalado su amigo al principio, la piedra de la abundancia... y Geun-sae (el marido de Moon-gwang, el que vivía en el sótano) sube arriba recordando la escena traumática al pequeño Park. Todos los pijos del jardín se escandalizan con la escena, ya que Geun-sae va a por todos los Kim con un cuchillo, y de hecho a la hija la mata... y no hacen nada para evitarlo. 

Una escena clave es cuando el señor Kim le clava a Geun-sae un pincho en el costado, y cae al suelo. Seguidamente el señor Kim le lanza las llaves al señor Park pero se quedan debajo del cuerpo ensangrentado de Geun-sae y el señor Park las coge con asco tapándose la nariz, con asco hacia su persona, este momento le duele al señor Kim debido a que el señor Park había dicho de él que echaba peste y también había tenido con él ese gesto asqueroso de taparse la nariz, y lo mata a sangre fría con el cuchillo, sin pensarlo. 

Semanas después el hijo de los Kim se despierta de un coma y es sentenciado, junto con Chung-sook (su madre), a libertad condicional por fraude, pero el paradero del padre de los Kim, quien es buscado por el asesinato del Sr. Park, se desconoce totalmente. Mientras el hijo de los Kim observa la mansión vendida recientemente, nota un ligero parpadeo de una lámpara en código morse y se da cuenta que es su padre desde el sótano. En ese momento le escribe una carta prometiéndole que va a ahorrar dinero para comprar la casa y sacarlo de ahí. 

Hasta aquí llegaría esta profunda película que nos hace ver desde un punto dramático -y llevando hasta lo absurdo- las diferencias sociales que se ven día a día y que tenemos tan normalizadas en nuestra sociedad; incluso hasta tal punto de que tenga la misma importancia una persona al borde de la muerte que mantener a una familia adinerada en su pompa sin que nada deje de ser perfecto para ellos... Al final solo importan ellos en el mundo. También pone en cuestión la moral y la ética en situaciones de supervivencia, en situaciones de precariedad. Claro que los Kim pensaban en la señora Moon-gwang (antigua ama de llaves) y su marido, claro que les daban pena... pero ellos estaban tan necesitados que su situación social les había llevado a un estado de supervivencia ante la vida, donde los valores comienzan a pasar a un segundo plano y la necesidad pasa al primero. Todos podemos ser buenos y trabajar nuestros traumas con un plato en la mesa, y más aún en el jardín de nuestra mansión, en la estabilidad económica

Todos pensamos lo mal que pueden portarse la familia Kim en la película, pero el acto del último momento del señor Park, al coger con asco las llaves del coche de debajo del cuerpo de Geun-se muestra totalmente esa apatía, ese asco hacia las personas de otra clase social, las personas que "tienen un olor característico por montarse en el metro" como bien dice en un momento de la película el señor Park. 

Pero realmente toda esa pompa de vida perfecta pende de un hilo: toda esa pompa no es real y por lo tanto no es posible sin las personas que trabajan para ellos y la mantienen. Para los Park, por su situación social, la vida es un un parque de atracciones, donde cualquier situación puede ser solucionada con un chasquido de dedos (o eso es lo que ellos piensan) pero para familias como los Kim la vida les presenta situaciones de las cuales no les es nada fácil salir. 

Espero que hayáis disfrutado de esta reflexión y comentéis vuestras aportaciones, pero sobretodo, espero que hayáis disfrutado de las innumerables emociones que transmite este cortometraje, ya que hay cosas que se pueden explicar a través de la palabra y la filosofía, pero otras solo se pueden sentir a través del arte.


Irene Zingara


Editado por Isabella S. Casto.